Guía de buenas prácticas ambientales y energéticas

abril 11, 2019

Introducción
El medio ambiente es el entorno en el que se desarrolla la vida. Los modelos actuales de producción y consumo han llevado a la humanidad a una crisis ambiental. Cada vez se ejerce una mayor presión sobre el medio ambiente de manera que nuestro entorno está cada vez más deteriorado.

Con este documento se pretende hacer llegar a todos los alumnos y padres de nuestro centro unas nociones básicas sobre la gestión ambiental de la entidad estableciendo una serie de prácticas y pautas que conlleven una reducción del impacto ambiental provocado por la actividad de la misma. Aunque este impacto pudiera percibirse como poco significativo o bajo, siempre se pueden llevar a cabo pequeñas acciones encaminadas a su prevención o su reducción.

En esta guía aparecen una serie de pautas de comportamiento en relación con los aspectos ambientales significativos que han sido identificados en el centro, es decir, aquellos elementos de las actividades, productos o servicios de la entidad que interactúan con el medio ambiente produciendo un impacto asociado. De la misma forma, se aportan buenas prácticas generales, incluso para aquellas situaciones que no suponen un perjuicio para el medio ambiente asociado a nuestra actividad.

Para comprender mejor los puntos a los que se refiere la presente guía, es necesario tener claros una serie de conceptos que se utilizan de manera continuada a lo largo del documento:

LAS 3 R: REDUCIR, REUTILIZAR Y RECICLAR.

Reducción: la reducción supone la disminución de la utilización de materias en origen, lo cual consume menos recursos y genera menos residuos.

Reutilización: esta práctica supone alargar el ciclo de vida de un producto mediante usos similares o alternativos de un material, es decir, una vez que un producto ha cumplido la función a la que originalmente estaba destinada, puede que sea totalmente inservible o puede que se le pueda asignar una función alternativa que permita hacer un nuevo uso de él. Esta práctica puede ser útil tanto para reducir el consumo de recursos como para disminuir la generación de residuos.

Reciclaje: esta práctica supone la recuperación de un recurso ya utilizado para generar un nuevo producto.
Por todo ello, el orden metodológico de gestión de los recursos y de los residuos debería ser siempre el siguiente: reducir, reutilizar y reciclar.

 

1- Residuos
Coloquialmente, nos referimos a basura como aquellos materiales que quedan inservibles después de haber realizado un trabajo u operación y de los que nos tenemos que deshacer porque han dejado de ser útiles para nosotros. Vivimos en una situación de consumo en la que se genera una gran cantidad de esa basura o residuo que la naturaleza no es capaz de asimilar.

Buenas prácticas ambientales en el supermercado:

  • Elegir productos reciclados o ecológicos.
  • Comprar productos con el menor envoltorio posible y preferiblemente empaquetado en papel y cartón que son materiales reciclables.
  • Reducir el consumo de productos de usar y tirar.
  • Reducir la utilización de bolsas de plástico, utilizar un carrito de la compra, bolsas reutilizables, etc.
  • En igualdad de condiciones económicas, escoger productos con etiquetas ecológicas.

Tipos de etiquetas ecológicas más comunes:

  • Etiqueta ecológica europea, indica que un producto es ambientalmente más eficiente que otros similares.
  • Productos con punto verde, garantiza que los envasadores de este producto pagan unas tasas para la recogida selectiva de sus envases y embalajes.
  • Triángulo de Moebius, indica el material del producto para facilitar su posterior recogida y reciclaje.
  • Agricultura ecológica, indica que el producto ha estado sometido al régimen de control desde su cultivo, pasando por el envasado y etiquetado final.

Buenas prácticas ambientales en casa:

  • Utilizar envases de vidrio y fiambreras para refrigerar y congelar, reduciendo así el uso de papel de aluminio y plástico, que se convierten posteriormente en residuos.
  • Separar los diferentes tipos de residuos y depositarlos en los contenedores adecuados.
  • No utilizar más cantidad de detergente de la recomendada por el fabricante del producto.
  • Reducir en la medida de lo posible el uso de productos de limpieza puesto que muchas veces contienen sustancias químicas peligrosas, nocivas o tóxicas para el medio ambiente.
  • Reducir el consumo de papel: imprimir a doble cara y reutilizar si es posible el papel usado por una cara como borrador de documentos o papel de notas. Aprovechar el medio digital para comunicaciones con terceros en lugar del soporte papel (e-mail). No imprimir correos electrónicos si no es necesario.
  • Utilizar papel reciclado: fabricar una tonelada de papel reciclado supone evitar la tala de 14 arboles, reducir el consumo de agua un 47%, reducir el consumo de energía un 62,5% y reducir la generación de residuos un 93%.

Como separar los residuos adecuadamente:

  • Cubo amarillo: latas, bricks, envases plásticos de comida, envases de postres lácteos, hueveras, bolsas de plástico, sprays y aerosoles, papel y envases de aluminio, chapas de botella.
  • Papel y cartón: papel, cartón, prensa escrita, sobres, cuadernos y libros.
  • Envases de vidrio.
  • Materia orgánica: restos de alimentos, calzados, maletas y bolsos, juguetes, restos de jardinería, cintas de videos, cds y dvds. Vasos de vidrio, espejos y cristal que no sean botellas de envase. También loza y porcelana.
  • Puntos limpios del ayuntamiento: aceites minerales de motor, aceites vegetales de cocina, pinturas y disolventes, electrodomésticos, fluorescentes, ordenadores, radiografías, pilas, baterías, teléfonos móviles.

Reutilización solidaria:
En muchos países en vías de desarrollo, las gafas graduadas, material informático, ropa, juguetes y calzado usado, son inaccesibles para la mayoría de la población. Colabora en su recogida para que organizaciones humanitarias, la iglesia y la administración pública puedan continuar con su labor de ayuda al tercer mundo.

 

2-USO DE AGUA

El agua es un elemento básico para la vida, no obstante es un bien limitado y escaso. Solamente el 0,01% del agua del planeta se puede aprovechar para consumo humano y la demanda aumenta progresivamente cada año, lo que puede derivar en problemas de escasez en un futuro. La disponibilidad de agua es uno de los principales problemas a los que se enfrenta la humanidad y su ahorro debe ser considerado como un objetivo fundamental, independientemente de su disponibilidad como recurso.

Hemos de considerar que el coste real del agua es superior al de suministro y depuración, por lo que es importantísimo aplicar estrategias y técnicas que reduzcan su consumo, por lo que vamos a proponer una serie de fáciles prácticas ambientales que permitirán reducir, (y por lo tanto ahorrar), el consumo de agua.

Para ahorrar agua en casa y en la oficina:

  • Cerrar levemente la llave de paso permite ahorrar una gran cantidad de agua anualmente.
  • Los grifos han de estar en un correcto estado de funcionamiento y en caso de avería repararse inmediatamente, (un grifo que pierde una gota por segundo supone un gasto de 30 litros diarios).
  • Los grifos con sistema monomando permiten ahorrar más de 2000 litros de agua al año.
  • Emplear mecanismos de control, (aireadores, atomizadores, difusores, limitadores de presión, temporizadores o mecanismos de presencia, etc.), pueden suponer ahorros de hasta el 50% en el consumo de agua.
  • Cerrar el grifo y no dejar correr el agua inútilmente en el afeitado, lavado de los dientes o manos, etc.
  • Es preferible ducharse en vez de bañarse y cerrar el grifo durante el enjabonado.
  • Instalar cisternas con doble pulsador o con interrupción de descarga y limitar el volumen de descarga a 6 litros como máximo.
  • No utilizar el inodoro como papelera o cubo de basura.
  • No tirar por el desagüe aceites, disolventes o pinturas, se han de llevar al punto limpio del ayuntamiento.
  • Los electrodomésticos que más agua consumen son la lavadora y el lavavajillas. Utilizarlos a carga completa y con el programa adecuado. Cuando se lava a mano se utiliza un 40% más de agua.
  • No usar agua para descongelar alimentos, es preferible utilizar el microondas o sacarlo del congelador la noche anterior.
  • Guardar agua fría en la nevera evita tener que dejar correr el agua del grifo para que salga fresca.
  • Si se detecta un funcionamiento incorrecto, (fugas, roturas, escapes, goteos,…), avisar inmediatamente para adoptar las medidas oportunas y evitar gastos innecesarios.

Estas medidas son ineficaces si no se hacen uso de ellas. En el caso del agua, la principal recomendación que se ha de dar es la de hacer un uso racional de ella en todo momento.

Riego y jardín:

  • Utilizar sistemas de riego automático por goteo.
  • Agrupar las plantas según sus requerimientos de agua para facilitar la economía del sistema de riego y escoger plantas autóctonas que ya están aclimatadas al medio ambiente y ecosistema de la zona y necesitan mucha menor cantidad de agua para sobrevivir.
  • El riego es más eficaz a primera hora de la mañana o al anochecer, la insolación es menor y hay menores pérdidas por evaporación.
  • Consultar el parte meteorológico; Si hay previsión de lluvia o ha llovido durante la noche, no es necesario regar.
  • El césped consume mucha agua, se puede sustituir por otras plantas tapizantes o cobertoras.
  • Piscina, exteriores y coche:
  • Instalar sistemas de depuración de circuito cerrado en las piscinas.
  • Los exteriores es preferible limpiarlos usando una escoba en lugar de la manguera.
  • Para lavar el coche utilizar un cubo con jabón. El aclarado realizarlo con manguera que disponga de boquilla a presión. Por otra parte, los lavaderos automáticos de vehículos están diseñados para realizar un uso eficiente del agua.

 

3-ENERGÍA

La energía es imprescindible para mantener el progreso y el nivel de vida alcanzado, por lo que la humanidad actualmente tiene una gran dependencia energética. El aprovechamiento energético genera numerosos impactos negativos sobre el medio ambiente. El transporte, la calefacción y la producción energética emiten gases de efecto invernadero a la atmósfera responsables del tan hablado y conocido en nuestros días “CAMBIO CLIMÁTICO” o “CALENTAMIENTO GLOBAL”.

A su vez, el consumo y la demanda energética, suponen la mayor partida controlable de gasto en una oficina o en casa.

Buenas prácticas ambientales dirigidas al ahorro de energía en el hogar:

  • Elegir electrodomésticos energéticamente eficientes.
  • No abrir la puerta de la nevera inútilmente para evitar escapes de frio. Mantener limpia las juntas del frigorífico para que la puerta cierre herméticamente.
  • Se incrementa el rendimiento del frigorífico si se mantiene la rejilla trasera limpia y alejada de la pared. No es conveniente situarlo cerca de una fuente de calor, (hornos, termos, etc.).
  • Al utilizar vitrocerámicas o placa eléctrica, apagarlas unos minutos antes de acabar la cocción para aprovechar el calor residual. Estos sistemas se conservan calientes durante unos minutos.
  • Utilizar ollas, recipientes y enseres con fondo mayor que el fuego de la cocina y taparlos; Permite ahorrar un 20% de energía y la cocción es más rápida.
  • Lavadora, secadora y lavavajillas a plena carga siempre y utilizar los programas económicos. Lavar a baja temperatura y evitar el uso de programas con prelavado.
  • No encender la plancha para poca ropa, es más eficiente planchar toda la colada de una vez.
  • Desenchufar los aparatos eléctricos que no se están utilizando.
  • Escoger electrodomésticos de tipo “CLASE A” que son los más eficientes.

 

En cuanto a la climatización de las oficinas y de los hogares:

  • Mantener una temperatura adecuada: 25ºC en verano y 20ºC en invierno. Diferencias de solo un grado pueden suponer aumentos del consumo de hasta un 10%.
  • Siempre que sea posible aprovechar la regulación natural de la temperatura: en verano las ventanas entornadas o las corrientes de aire pueden refrescar algunas estancias sin necesidad de encender el aire acondicionado.
  • Apagar o minimizar los sistemas de calefacción o aire acondicionado en las estancias no ocupadas: sala de reuniones vacías, habitaciones de invitados, trasteros y almacenes,…
  • Conocer adecuadamente como funcionan los sistemas de calefacción y refrigeración, para maximizar la eficiencia de los equipos de climatización.
  • Asegurarse de que los equipos de climatización se programan para funcionar exclusivamente en el período de trabajo, a excepción de situaciones en las que haga falta calefacción o refrigeración previas.
  • Asegurarse de que las puertas y ventanas están cerradas mientras funcionan los equipos de climatización para impedir pérdidas y derroche. Escoger ventanas de acristalamiento doble.
  • Para ventilar es suficiente abrir las ventanas durante 10 minutos. No se necesita más tiempo para renovar el aire.
  • Mantener radiadores y salidas de aire acondicionado libres, de manera que no se produzcan perdidas de climatización al impedir la adecuada difusión del aire.

Iluminación:

  • Aprovechar al máximo la luz natural y apagar las luces en aquellas estancias que no se estén utilizando.
  • Utilizar bombillas de bajo consumo, son más caras pero duran 8 veces más que las convencionales incandescentes y consumen la quinta parte de energía.
  • Utilizar interruptores independientes para iluminar exclusivamente las zonas necesitadas de un mismo área.
  • Abrir persianas y contraventanas antes de encender luces.
  • Aprovechar la iluminación natural organizando los puestos de trabajo para que reciban luz natural, manteniendo limpias las ventanas y abriendo las persianas, cortinas u otros elementos similares.
  • Apagar las luces que no sean necesarias. Siempre resulta más económico apagar las luces incluso para períodos cortos de tiempo.

 

Área de trabajo y equipos de ofimática:

  • Configurar el ordenador y la impresora en modo ahorro de energía.
  • Apagar los aparatos y equipos informáticos al final de la jornada y cuando no se vayan a utilizar durante más de una hora.
  • Los equipos consumen una energía mínima incluso apagados, por lo que es deseable desconectar también el alimentador de corriente al final de la jornada.
  • Apagar la pantalla del ordenador cuando no se esté utilizando (reuniones, desayuno,…)
  • El único protector de pantalla que ahorra energía es negro. Es deseable configurarlo para que se active tras 10 minutos de inactividad.
  • Los monitores de pantalla plana consumen menos energía y emiten menos radiaciones.
  • Los ordenadores portátiles son más eficientemente energéticos que los de mesa.
  • Evitar el uso del fax térmico, ya que consume más energía y el papel no puede reciclarse.
  • Impresoras, fotocopiadoras, faxes, etc., por separado consumen menos que un aparato multifuncional, pero si se ha de realizar más de una función son mucho más eficientes los aparatos multifuncionales.
  • Considerar el consumo energético de los aparatos como un argumento de compra.

Transporte:

  • Siempre que sea posible, caminar, desplazarse en bicicleta o en transporte público para los desplazamientos cortos. Compartir el vehículo con amigos o compañeros de trabajo que realicen el mismo trayecto.
  • Mantener en condiciones adecuadas y con las revisiones periódicas al día los vehículos propios para ahorrar el consumo de combustible y reducir la emisión de gases contaminantes a la atmósfera.
  • Valorar el consumo de combustible y las emisiones de CO2 a la hora de comprarse un vehículo.
  • Valorar la opción de comprar un coche híbrido.
  • Realizar una conducción eficiente:
  • Arrancar el motor sin pisar el acelerador.
  • Circular a una velocidad lo más constante posible y evitar los frenazos y acelerones bruscos.
  • A ser posible, circular el mayor tiempo posible con marchas largas y revoluciones bajas.

 

4-CONSUMO DE PAPEL

La introducción de las nuevas tecnologías ha contribuido significativamente a una reducción del consumo de papel, si bien, en la actualidad, hasta el 90% de los residuos de una oficina es papel.

Recomendaciones a tener en cuenta:

  • Evitar su uso siempre que sea posible, guardando los documentos en formato digital, optimizando el número de copias necesarias, compartiendo información en lugar de generar copias para cada persona, aprovechando las posibilidades de Intranet, correos electrónicos, teléfono,…
  • Utilizar de forma preferente y en la medida de lo posible papel reciclado. No se debe olvidar que el papel reciclado es perfectamente válido y puede llegar a tener una calidad similar a la del papel convencional.
  • Evitar imprimir documentos innecesarios o de aquellos que tienen muchos espacios libres.
    Antes de imprimir, comprobar los posibles fallos y mejoras del documento utilizando la vista previa, ajuste de márgenes, división de párrafos eficiente, paginación correcta, reducción del tamaño de las fuentes, etc.
  • Utilizar el papel por las dos caras en el fotocopiado e impresión de documentos siempre que sea posible. Igualmente, ajustar en la medida de lo posible los textos para que quepan dos páginas de un documento, libro o publicación en una hoja estándar.
  • Todos los documentos internos se imprimirán reutilizando papel o bien, usando papel reciclado y a doble cara.
  • Utilizar medios de comunicación electrónicos en la medida de lo posible, para reducir el uso de impresoras y faxes.
  • Reutilizar todo el papel que haya sido impreso sólo por una cara para imprimir borradores, fabricar bloc de notas, etc.
  • Utilizar papel reciclado para hacer fotocopias.
  • Imprimir en calidad de borrador para evitar el derroche de tinta y facilitar la reutilización, especialmente en el caso de los documentos internos.
  • Reciclar el papel inservible haciendo uso de los contenedores puestos a disposición a tal fin. Siempre que sea posible, romper el papel antes de depositarlo en los contenedores para reducir el volumen que ocupa.
  • Para los residuos, tener una pequeña papelera junto a cada mesa de trabajo; Optimizará la reutilización y reciclaje.

 

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